Yarilisa è una giovane madre che abita sulla costa orientale di Panama. Nella sua testimonianza riflette sulle grandi difficoltà economiche che vivono alcune zone di Panama e sulla mancanza di una educazione alla pianificazione delle nascite.
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Ecco la trascrizione completa del video:
YARILISA: «Mi chiamo Yarilisa, vengo da Panama e ho ventiquattro anni. Mia figlia si chiama Sofía Martínez. Ha quattro anni, li ha appena compiuti. Sono mamma da quando avevo diciannove anni. Sono rimasta incinta a diciannove anni e l’ho avuta a venti. Ed è bello essere mamma, sai? È davvero molto bello. Però è anche stancante, perché… devi occuparti di tutto, sempre. Ma qui a Panama la situazione è… è considerata normale. Avere tanti figli è la norma. Ci sono tantissimi bambini. Ed è preoccupante, perché non c’è controllo. Ci sono madri che hanno cinque, sei, anche sette figli. Alcune arrivano ad averne dodici, perfino quindici. E spesso non hanno i mezzi per mantenerli tutti. C’è un enorme problema di povertà infantile. Non c’è… Il governo non affronta seriamente la questione… non fornisce supporto concreto. Capisci cosa intendo? Ci sono bambini che soffrono gravi carenze nutrizionali. Ci sono bambini che non vanno nemmeno a scuola. L’istruzione è un problema enorme, veramente enorme. I ragazzi abbandonano la scuola. Le ragazze cercano un ragazzo, rimangono incinte, mettono al mondo bambini destinati a soffrire. Non c’è un controllo su questo.
Panama ha una grande popolazione, ma anche una grande povertà. La disparità è enorme. Vedi tanti bambini, ma… Qui sulla costa la gente vive di quello che trova. Almeno qui è più facile. Puoi coltivare, puoi pescare, andare in mare o nella foresta. Incontrare persone e animali. Ma a Panama City è diverso. La vita costa molto di più, è molto più cara. Per ogni cosa servono soldi: per spostarti, per mangiare. E se non li hai, non fai niente. È un problema gravissimo. Panama ha un problema grosso e complesso. È un paese che guadagna molti soldi. Almeno ha il Canale di Panama. Genera molte entrate, ma non si sviluppa. Non c’è sviluppo reale. E la parte che si sviluppa? Quello che c’è, va a vantaggio di pochi: imprese o privati. E a rimetterci sono i bambini. Non abbiamo un sistema scolastico avanzato come altri paesi. È un’istruzione povera.
Serve più pianificazione. Bisogna avere una base stabile. Stabilità nel lavoro, una casa… Qualcosa da poter dare ai figli. Mi spiego? Io, per esempio, con mia figlia ho una vita stabile. Casa, famiglia… Ma voglio una stabilità ancora maggiore. Capisci? Poter dire a tuo figlio che non patirà la fame, che non gli mancherà nulla. Questa è la mia opinione. Ma ci sono madri che osano: hanno un figlio e subito dopo un altro. Non ci pensano.
A Panama è comune che le donne abbiano molti figli. Per esempio, mia zia, se non ne avesse, si affezionerebbe a quelli degli altri. Ci sono momenti di difficoltà estrema, in cui non hanno proprio nulla. Allora, si affezionano ai bambini, li prendono con sé e li crescono. Oppure aiutano quelle madri con i loro bambini. A Panama non è visto come un problema enorme. Però… ci sono donne che non ce la fanno. Altre, che già ne hanno tanti, ne adottano o accudiscono di nuovi. Lo fanno per aiutarli, per dare loro un futuro migliore. Istruzione, salute, tutto. Quindi il problema non salta all’occhio. Vedi solo tanti bambini.
Per dire, gli evangelici. Loro non credono in Dio. Ma è una scelta libera. Puoi credere in Dio senza dover andare in chiesa. Puoi pregare a casa tua. Non è un obbligo frequentare la chiesa. Però ci sono iniziative. Vengono a casa tua a parlarti della parola di Dio. Non tutti, ma molti lo fanno.
Per esempio, qui a Panama… io dico che c’è parità. Si danno opportunità alle donne come agli uomini. Ci sono lavori tipici maschili, ma anche le donne possono farli. Non si percepisce… quel machismo esplicito. Non si vede molto. Ci sono uomini prepotenti, ma non sono la maggioranza.»
Español:
YARILISA: «Mi nombre es Yarilisa, soy de Panamá, tengo 24 años. Mi hija se llama Sofía Martínez, tiene 4 años cumplidos. Soy mamá desde los 19 años. Desde los 19 años salí embarazada, a los 20 la tuve. Y bueno, es lindo ser mamá, es muy lindo. Pero es algo cansado porque uno… tiene que estar ocupado en todo. Pero aquí en Panamá…
es como algo normal de que hay muchos niños. También es algo preocupante porque no se tiene un control. Por ejemplo, hay madres que tienen 5, 6, 7 hijos. Hay algunas que llegan hasta a tener 12, 15 niños y no tienen a veces para mantener o sustentar eso. Hay un gran problema de pobreza en los niños. El gobierno como que no confronta eso así de lleno de abastecer esas ramos. Si me entiende. Hay niños que sufren mucho de nutrición. Hay niños que no van a la escuela. Hay algún problema, muy, mucho problema de educación. Los niños se salen de la escuela, las niñas para tener novios, para salir embarazada. Para traer más niños al mundo, pasar trabajo. No hay un control drástico en eso.
Panamá es una población muy grande, pero también tiene mucha pobreza. Sí, es mucha la diferencia. También se ve que hay bastante niños, pero… es como en la costa, la gente busca el sustento. Por lo menos acá es un poquito más fácil porque uno puede sembrar, tú siembras, tú pescas, tú vas al mar o vas al monte, consigues animales y la gente. Pero en Panamá City no es tan así. La vida es más cara, mucho más costosa. Para todo tienes que tener dinero, ya sea para moverte, para comprar comida. Y si no hay, no se puede hacer nada. Entonces eso es un problema muy grande. Panamá en sí es un problema muy grande, muy fuerte. Sí, porque Panamá es un país que genera mucho dinero. Porque Panamá tiene por lo menos la frente del canal. Genera mucho dinero, pero no se desarrolla. Y en las partes que se desarrollan son para beneficios personales, beneficios de empresas y cosas así. Y entonces sí, lo que sufre son los niños. O sea, no hay una educación tan avanzada como en otros países. Ahí tenemos pobreza de educación.
Sí, pero ya sería como planificación. Hay que tener como una estabilidad. Por ejemplo, hay que tener una estabilidad en un trabajo, en una casa. Algo que uno pueda darle a los niños. Sí, me entiendo. Porque yo, por lo menos, mi hija tengo mi vida estable. Tengo mi hogar, tengo mi familia. Pero quiero tener algo más estable, sí, me entiende, cuando ya uno puede decir que tú eres mi bebé y no va a pasar el proceso de que tengas carencia de algo. Yo, mi punto personal. Pero bueno, hay madres que se atreven, que tienen unos chiquitos y al ratito tienen otro y así. No piensan.
Como Panamá, las mujeres son de que tienen bastante niños. Por ejemplo, si mi tía no tuviese hijos se encariñan más como con los niños. Hay mucho momentos donde las cosas se aprietan tanto. O sea, no tienen. Qué bueno, se encariñan con los niños, se los llevan, los cuidan. O ayudan más como a esa persona con ese niño. O sea, en Panamá no es… un gran problema. Pero si hay mujeres que no se pueden, pero como hay mujeres que tienen tanto, adoptan o se los llevan, los cuidan, cómo se esperan de ellos para para poder ayudarlos, para poder darle un bienestar a ese niño: educación, salud, todo eso. Que no se ve tanto ese problema, se ven muchos niños.
Cómo se puede decir, como evangélicos. O sea, no creen en Dios. Pero es como una cosa libre. Tú crees en Dios, pero si no quieres asistir a la iglesia, no es obligación. Uno puede hacer sus cosas en casa y así. O sea, no es una obligación asistir a la iglesia, pero siempre hay programas, como que van a tu casa, te hablan de la palabra de Dios y así. O sea, no son todos, pero siempre van así.
Por ejemplo, aquí en Panamá… yo digo que es igualitario. Porque se le da oportunidad a mujeres tanto como a hombres, porque hay trabajos que solamente son de hombres, las mujeres también pueden asistir. O sea, que no se ve eso como que el machismo o cosas así. No se ve mucho. Si hay hombres que son soberanos, pero no son todos.»
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